Estos muebles se adaptan a jardines, terrazas, balcones y patios, y permiten organizar una zona para comer, leer o reunirse. Antes de elegir, mide el espacio disponible, ten en cuenta las zonas de paso y comprueba que haya sitio para mover las sillas o desplazar los módulos con facilidad.
Compara materiales como la madera maciza y el ratán sintético según su exposición al sol, la lluvia y la humedad. La madera puede requerir un mantenimiento periódico, mientras que los demás materiales deben limpiarse siguiendo las indicaciones del producto. Elige colores y acabados que combinen con el espacio exterior y los muebles que ya tienes.
Para disfrutar de mayor comodidad, comprueba la profundidad de los asientos, el respaldo y la presencia de cojines. Revisa también la estabilidad, la capacidad indicada y los cuidados de conservación. Siempre que sea posible, protege o guarda los muebles durante los periodos de mal tiempo.