Las cortinas se adaptan al salón, al dormitorio, a la cocina y a otras zonas de la casa donde quieras suavizar la luz o preservar la intimidad. Los tejidos ligeros, como el visillo y el encaje, dejan pasar la claridad y crean un ambiente delicado. Los modelos más opacos ayudan a reducir la luminosidad y hacen el espacio más confortable.
Antes de elegir, mide el ancho de la ventana y la altura desde el punto de fijación hasta donde quieras que termine la tela. Comprueba también el sistema de colocación, como ojales, pasadores para barra o lazadas. Elige el color según la luz y los demás textiles de la estancia. Para un mantenimiento sencillo, sigue siempre las instrucciones de lavado indicadas en el artículo y mantén las cortinas y las barras bien fijadas, especialmente en hogares con niños.