Los espejos de pared ayudan a crear estancias más luminosas, amplias y funcionales. En el baño o el dormitorio facilitan la rutina diaria; en el recibidor, el salón o el pasillo aportan profundidad y completan la decoración. Los modelos con luz resultan prácticos para arreglarse, mientras que los formatos decorativos pueden convertirse en el centro de atención.
Antes de elegir, mide la pared y comprueba el espacio disponible alrededor de muebles, puertas y enchufes. Ten en cuenta la orientación vertical u horizontal, la forma y la proporción respecto a la estancia. Los marcos de madera crean un ambiente acogedor, mientras que el metal y el aluminio combinan con estilos modernos o industriales. Comprueba el sistema de fijación, el peso y si la pared es adecuada para una instalación segura. Para cuidar el espejo, limpia el cristal con un paño suave y evita productos abrasivos en los marcos.