Un zapatero ayuda a mantener el recibidor más ordenado y el calzado protegido del polvo. Puede colocarse en un pasillo estrecho, junto al armario, en un dormitorio o en un vestidor. Los bancos zapateros resultan prácticos para calzarse con más comodidad, mientras que los armarios con puertas o cajones permiten ocultar el contenido.
Antes de elegir, mide la anchura, la profundidad y la altura disponibles, incluido el espacio necesario para abrir puertas o cajones. Comprueba que la capacidad se adapta al tipo de calzado que utilizas, especialmente botas o zapatillas más voluminosas. Elige madera o tableros derivados de la madera según el estilo de la estancia y prefiere acabados fáciles de limpiar. Para mayor seguridad, fija los muebles altos a la pared cuando se indique y limpia con un paño suave, evitando el exceso de humedad.